Opinión | La discordia en pleno Día del Trabajo

dia del trabajo opinionLa actual situación del país causada por el Covid-19 ha tenido gran impacto en el sector laboral. La clase trabajadora ha sido la mas afectada pues las empresas han tenido que cerrar sus puertas y prescindir de sus trabajadores. Mientras tanto, Duque renueva la flotilla de sus blindados.

Por Cristhian Stiven Gaitán

Ante este no es muy alentador panorama, el Gobierno Nacional ha tratado de mitigar la crisis con la creación de auxilios y ayudas que, de alguna manera, disminuyen el trastorno que genera e la sociedad el cese de las actividades económicas. Pues bien. Estas ayudas no han sido suficiente. Contrario a ello, los despidos han aumentado y la crisis alimentaria en algunas ciudades del país se muestra cada vez más grave.

Según el DANE, teniendo en cuenta las fechas que se mencionan en la siguiente imagen comprendida entre el primer trimestre de 2020, y el mismo periodo de tiempo en 2019 se ve claramente que el aumento en la tasa de desempleo creció significativamente. Cabe anotar que esta información se generó cuando aún no se reflejaba el punto más crítico de la pandemia del COVID-19.

Las camionetas de la discordia

La situación no podría ser peor. Los recientes hechos de corrupción ya no solo son del orden regional. En las altas esferas del Gobierno Nacional se despertó un debate por cuenta de la compra de las llamadas “camionetas de la discordia”, en momentos de mayor necesidad y hambre.

En portal Colombia Compra Eficiente aparecen tres contratos que fueron adjudicados el pasado 22 de abril para la compra de 23 camionetas blindadas por parte de la Policía Nacional. Según la justificación dada para la realización de dicha contratación, esta tendría como fin aumentar la seguridad y la protección presidencial al igual que la de sus más cercanos colaboradores. La primera orden de compra (número 47467) se evidencia la compra de seis camionetas blindadas nivel III con materiales pesados, por un total de $2.892.049.806 pesos.

En la segunda orden (consecutivo No. 47468) se ordena la compra de siete camionetas blindadas con el nivel IV por $3.527.691.391 pesos, valor en el que se incluye el gasto de matrícula de cada carro y el mantenimiento preventivo. La última orden de compra (No. 47469) es para adquirir 10 camionetas blindadas con nivel III por $3.221.878.140.00. Las tres órdenes suman 23 camionetas por un total de $9.741.618.000. Un cojonón de plata.

Muchos en estos momentos se preguntarán, ¿qué tiene que ver esto con la actual situación de desempleo y hambre por la cual atraviesan muchas familias en todas las ciudades del país? Pues bien, para refrescarles la memoria quisiera recordarles que durante la campaña del hoy Presidente de la República, el señor Duque manifestaba de manera contundente que su gobierno sería austero, y que una sus prioridades sería impulsar la generación del empleo. Sin embargo, hasta el momento han sido más sus desaciertos que sus logros.

La intensión de aprovechar la coyuntura de la pandemia para mejorar su imagen ha permitido generar una cortina de humo para otorgar contratos y firmar decretos que atentan directa o indirectamente con la estabilidad laboral y supervivencia de las pequeñas y mediana empresas.

En lo local

Pero a nivel regional no nos podíamos quedar atrás. Los continuos desaciertos cometidos por el alcalde Gorky Muñoz y su secretario de Educación han dado mucho de qué hablar. Tras la denuncia hecha por el abogado y periodista Melquisedec Torres, a través su red social y medios nacionales, según la cual la Alcaldía de Neiva realizó la compra de 4.500 mercados por tres meses a una ONG denominada Corsocial ubicada en el municipio de El Charco, departamento de Nariño. Así mismo, denunció un segundo contrato suscrito también por la Alcaldía por un valor de $5.200 millones de pesos para la alimentación de los niños, por un valor de $105.000, 50.000 cada uno.

Por el momento, la gente se sigue preguntando ¿por qué no se suscribió este contrato con un proveedor propio de la región? Así se estaría contribuyendo a que los índices de desempleo disminuyeran en la región; además, se le estaría cumpliendo a la sociedad sin tener que vivir en carne propia la falta de planeación. Mientras tanto, el Primero de Mayo, Día del Trabajo, seguirá siendo una fecha incierta y toda una paradoja para quienes, hasta ahora, no han podido retomar a sus labores; pero aún peor, para aquellos que no han tenido la oportunidad de conseguir un trabajo digno y estable.

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